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Patrones de alimentación familiar de las localidades Brisas del Huayate y Aztlán en Chiapas

30 de Marzo de 2016
Patrones de alimentación familiar de las localidades Brisas del Huayate y Aztlán en Chiapas

Análisis cualitativo de los patrones de alimentación familiar de las localidades Brisas del Huayate y Aztlán del Municipio de Huixtla en Chiapas

La Problemática presentada es producto del análisis de las encuestas alimentarias aplicadas en Brisas del Huayate y Aztlán, Municipio de Huixtla, Chiapas.

Desde hace 2 años, el Área de Gestión Social de Pronatura Sur A.C. ha venido trabajando con las comunidades de Brisas del Huayate y Aztlán, Municipio de Huixtla, en la Región del Soconusco, Chiapas; trabajo de intervención realizado con 8  grupos: Cooperativa de Pesca, dos Brigadas de repoblamiento de manglares, Cooperativa de Marañón, tres Grupos de trabajo de mujeres como la  UAIM (Unidad Agrícola Industrial de la Mujer) y el Grupo de Avecindados  de Aztlán, autodenominado: “El Aguajal”.

Este trabajo, además de “Fortalecer las cadenas de valor de las actividades productivas vinculadas al desarrollo rural de bajas emisiones”, permitió identificar diversas problemáticas que enfrentan ambas comunidades, como la baja producción de alimentos para autoconsumo y la alta dependencia a subsidios gubernamentales para adquisición de alimentos procesados, o la falta de oportunidades laborales, vinculada a la poca diversidad productiva.

Por ende para profundizar en esta problemática, entre marzo y junio de 2015 se aplicaron 21 encuestas de hábitos alimenticios a jefas de familias de estos grupos; acompañado de visitas a sus traspatios y por la realización de talleres que nos permitieron caracterizar la problemática en torno al autoconsumo y la producción interna. 

Durante el proceso se les pidió llevarán el registro de los productos  que consumen en su núcleo familiar a lo largo de la semana, durante el desayuno,  comida y  cena. También que detallaran en la medida de lo posible las cantidades que consumen de cada producto, y el número de personas que conforman la familia. Estos datos nos permitieron tomar como referencia el tipo y origen de los alimentos consumidos, ya que numéricamente hubo inconsistencias que dificultaron un análisis cuantitativo.

Por lo anterior, el análisis de resultados se refleja de manera cualitativa en tres grandes grupos de alimentos: de origen animal, de origen vegetal y de consumo en mercados y/o tiendas locales. Dentro de la primera categoría se subdividen en pesca, ganadería doméstica y caza. Mientras la segunda en productos de agricultura doméstica.

En cuanto a los productos de origen animal, las familias de pescadores en general, tienen un alto consumo de diferentes tipos de pescado (Róbalo, lisa, liseta, mojarra y bagre), así como de camarón y jaiba.

Mientras que respecto al consumo de carne de monte, sólo tres familias de las encuestadas mencionaron consumir iguana, lagarto y tortuga. También mencionan que en raras ocasiones comen carne de res o de cerdo (primordialmente chicharrón), aún y cuando existe un poco de ganado en las localidades, suelen comprarlo cuando tienen más posibilidades económicas y coincide con sus salidas a La Barra de San José o Mazatán. Consumen diariamente huevo, mismo que compran, ya que sus gallinas no abastecen su alto consumo, seguido de lácteos como quesos y crema que acompañan casi a diario sus comidas.

También cabe señalar el alto consumo de atún y sardinas enlatadas, que se atribuye a que son productos que se les entregan en sus despensa de los programas gubernamentales  y  porque los compran en tiendas locales. 

En cuanto a los productos de origen vegetal, la ingesta de leguminosas es cubierta principalmente por el frijol, en menor medida por lentejas, y algunas familias consumen soya, que adquieren a través de las despensas del programa “Prospera”.

La diversidad de verduras y hortalizas se basan en 15 productos: cebolla, coliflor, chipilín, calabaza, chile, chayote, cilantro, ejotes, hierbamora, lechuga, lechuga romana, papas, tomate, zanahoria; de los cuales, el tomate, el chile y la cebolla son los que más se consumen.  El consumo de estas verduras en muy desigual entre las familias y  la mayoría de ellas no es cultivada en sus traspatios; únicamente el tomate y algunas especies de chile se cultivan  esporádicamente.

El consumo de frutas es mínimo, aunque en los traspatios encontramos mandarina, carambola, plátano macho, chico zapote, un tipo de ciruela o mango. Particularmente las que se producen en la  región, como tamarindo, coco, carambola, limón y marañón, se consumen como “agua de sabor” acompañando a las comidas; también suelen preparar bebidas con avena y arroz; sin embargo, tienen el hábito de comprar los polvos para preparar bebidas instantáneas (ZUCO) y refrescos embotellados. Se tienen identificadas 2 familias que producen melón o sandía que venden a otras familias en la comunidad.

En general, las familias tienen un consumo muy alto de tortilla, sin embargo no se especifica si las elaboran a partir de nixtamal o compran la Maseca o Minsa; al igual que el pescado, sabemos que las despensas que reciben contienen harina nixtamalizada; y en contra parte, son pocas las familias que cultivan frijol o maíz con fines de autoconsumo. Un dato curioso del contexto, es que durante los últimos 3 meses, han existido al menos 5 manifestaciones y cierre de caminos en municipios de la región, por la falta de abasto de estos productos (maíz y harina nixtamalizada) en las tiendas subsidiadas (DICONSA).[1]

También identificamos el alto consumo de café instantáneo, desconocemos el impacto de éste en su dieta, pero si se vinculara con el volumen de azúcar que utilizan es un factor de poner atención en los riesgo de salud, sin embargo con los datos que disponemos, no podemos identificar problemáticas afines a este consumo.

En este sentido, hemos podido constatar que la alimentación en Brisas, Aztlán y en otras comunidades, está basada en un alto consumo de productos que se compran con los subsidios de gobierno, lo cual refleja una alta dependencia de los programas asistencialistas gubernamentales y una baja tendencia por hacer el campo productivo; ahora tenemos \\\'más consumidores\\\' y menos productores.

A través de las encuestas se evidenció la alta dependencia del pescado como alimento base, y el bajo consumo de verduras vinculado a la ausencia de cultivos en los traspatios.  Siendo el primero la base de su dieta, es importante señalar que hay temporadas en el año que escasea, y se ven en la necesidad de comprar otros productos, generándoles gastos muy por arriba de sus ingresos, debido a  que algunas familias se ven en la necesidad de endeudarse para adquirir productos alimenticios, o empeñan su cosecha de ajonjolí o marañón con antelación.

Ante esta situación, recientemente se ha impulsado a un grupo de mujeres, para que implementen prácticas para mejorar (mediante composta) la calidad del suelo (de un traspatio de prueba) para sembrar verduras y hortalizas. Este ha sido un arduo trabajo, debido a que se tiene un suelo pobre en nutrientes, con un alto contenido de sales, y localmente, se carece de prácticas que mejoren la producción.

Asimismo el alto consumo de agua para beber, proviene de pozos familiares; que durante la época de secas muestra un alto contenido en sales durante, que la hace inadecuada para su consumo. En estas comunidades no se cuentan con drenajes o de algún sistema que ayude a canalizar las aguas grises adecuadamente, ya que anegan los patios generando focos de infección que afectan a todos los habitantes de la comunidad.

Ante este panorama resulta importante promover:

1) La formación de capacidades a través de talleres, generando experiencias técnicas y organizativas significativas, como el intercambio de productos comestibles, principalmente con el grupo de mujeres.

2) Mejorar los sistemas productivos destinados al autoconsumo, con cultivos y técnicas alternativas que permitan reactivar el traspatio.

3) La evaluación de ubicación y construcción de los pozos de agua, y en caso necesario rediseñarlos.

4) La implementación de filtros de aguas grises, para utilizarla como agua de riego.

Todo esto en el contexto de lograr comunidades sustentables, y saludables, capaces de cubrir necesidades  básicas como agua, alimento, drenaje, entre otras.

Las y los interesadas(os) en tener más información pueden enviar un correo a patyvelazco@pronatura-sur.org

Encargada del Área de Gestión Social cvalencia@pronatura-sur.org

 

Referencias

NORMA OFICIAL MEXICANA NOM-127-SSA1-1994

http://www.salud.gob.mx/unidades/cdi/nom/127ssa14.html

PESA-FAO, 2009. PATRON ALIMENTARIO (SOFTWARE).

Maslow, Abraham H., 1991. Motivación y personalidad (Pirámide de Maslow). Ediciones Díaz de Santos, S. A. Madrid, España.

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